Fuego cruzado sobre la recogida de residuos en Rabat. Durante la sesión ordinaria del Consejo de la ciudad celebrada el pasado martes en la capital, los consejeros no intentaron ocultar su enfado al denunciar una gestión delegada arriesgada e irracional. Informando sobre la situación de sus barrios ante la ausencia de una intervención eficaz y seria de las sociedades delegatarias, los cargos electos han pedido al Consejo de la ciudad una intervención rápida y bien orientada para llamar al orden a las empresas. El comentario del vicealcalde de la ciudad, Abdelmounim Madani, no se hizo esperar. Según este responsable, la mala situación en la que se encuentra Rabat hoy es el fruto de un cúmulo de varios años de mala gestión de este sector, subrayando que el mayor error cometido por la dirección del Consejo de la ciudad hace unos años es la no inclusión de la cláusula de renovación del parque y del mantenimiento del equipo en los pliegos de condiciones. En ausencia de tal marco legal, las sociedades delegatarias aprovechan este vacío jurídico para no sustituir los contenedores usados y mantener su material con el objetivo de reducir los gastos. Una política de dejadez que no ha estado exenta de consecuencias para la capital, que vive desde hace varios meses en el caos. Los puntos negros se multiplican y los residuos yacen en el suelo. «Se han detectado varias lagunas en los contratos concluidos inicialmente entre el consejo de la ciudad y las sociedades delegatarias, a saber, Cita, TechMed y Veolia. Ninguna cláusula del contrato actual exige a estos proveedores la renovación de su material ni la sustitución del defectuoso por uno nuevo. Sin embargo, el municipio de Rabat desembolsa más de 100 millones de dírhams cada año para pagar las prestaciones de las tres empresas», subraya el Sr. Madani.
Pero además de la dificultad de negociar con estas sociedades una renovación de su parque en ausencia de cualquier marco vinculante, el municipio de Rabat se encontró contra la pared hace tres semanas desde el abandono total del servicio por parte de la sociedad Veolia, que comunicó su intención de rescindir el contrato. Tomado por sorpresa, el consejo gestiona actualmente una situación transitoria que no puede ser más complicada.
En efecto, son los equipos del municipio los que se encargan del seguimiento y la orientación de los empleados de Veolia a la espera de su salida prevista para el próximo noviembre. Para entonces, la sociedad ha acordado con el consejo aportar más de 350 contenedores y mantener su equipo para garantizar una mejor calidad de servicio. «Esta solución es la más práctica en este momento, pero el consejo ha previsto otros escenarios en caso de que la sociedad decidiera una salida temprana antes del anuncio de la licitación», explica el vicealcalde. Entre los escenarios estudiados, el consejo examina el de la sustitución de Veolia por otra sociedad delegataria. El otro escenario en vista es la aplicación del artículo 25, que otorga al consejo el derecho
de gestionar directamente este servicio público en caso de que no se respete la salubridad de la ciudad. Y. A.
Según el vicealcalde de Rabat, se están preparando nuevos pliegos de condiciones para renegociar los contratos de delegación de servicios con las otras sociedades a cargo de este sector. Estos contratos serán objeto de negociaciones con dichas empresas una vez que el expediente de Veolia esté resuelto. «Hemos previsto poner en marcha nuevos términos de referencia según los cuales definiremos el modo de recogida apropiado para cada barrio, especificaremos el material a utilizar, el modo de contenerización apropiado para cada sector urbano e incluso los resultados esperados», explica el Sr. Moumni. Una vez que se tracen los nuevos términos de referencia, el Consejo renegociará cada contrato con las tres sociedades delegatarias con la perspectiva de encontrar
nuevas soluciones para la mejora de su prestación.
Proveedor / Fuente : Le Matin