La reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión del Magreb Árabe (UMA) en Rabat terminó como empezó. Los responsables de los cinco países magrebíes insistieron de nuevo en el imperativo de lograr la integración económica en la región, aprovechando los factores de complementariedad y las grandes potencialidades de las que disponen los países de este conjunto. Concretamente, todavía no se sabe cómo pretenden hacerlo los países de la UMA. Cabe precisar que los jefes de la diplomacia estaban reunidos en el marco de la 31ª sesión de su consejo. En el menú de este encuentro figuraban temas económicos pero también de seguridad, en particular la crisis que ha sacudido, en los últimos meses, a Mali y a la región sahelo-sahariana en su conjunto. En una declaración, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Saâd Eddine El Otmani, pidió sentar las bases de «una nueva gobernanza magrebí susceptible de permitir una utilización óptima de las potencialidades humanas y naturales de las que rebosa la región», añadiendo que es necesario fomentar las inversiones, realizar proyectos integrados, unificar las políticas aduaneras y financieras y reforzar la libertad de circulación de personas y bienes. Por su parte, el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Mourad Medelci, pidió una «evaluación global y objetiva» de la marcha de la UMA. «Necesitamos más que nunca trabajar para encontrar los medios más eficaces para construir el Magreb, sobre la base de la solidaridad, la ayuda mutua y la unidad de filas», prosiguió. Como de costumbre, el jefe de la diplomacia argelina esquivó todas las preguntas sobre la apertura de las fronteras terrestres de su país con Marruecos, cerradas desde 1994. También se mantuvo vago sobre el papel de su país para la normalización de las relaciones con el Reino, limitándose a afirmar que las relaciones marroquí-argelinas experimentan un cambio positivo. En una coyuntura marcada por el aumento de las amenazas de seguridad y las necesidades económicas, estos desafíos solo pueden afrontarse en el marco de «una movilización colectiva», consideró, por su parte, el ministro tunecino de Asuntos Exteriores, Othman Jerdani, poniendo el acento en la «inevitabilidad» de la elaboración de un plan de acción común para la construcción de una Unión fuerte frente a otros grupos. Cabe señalar, por último, que los países de la Unión del Magreb Árabe acordaron elaborar una visión común para el diálogo con la Unión Europea (UE), al término de esta 31ª sesión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores. Se trata de crear un mecanismo de coordinación entre los embajadores magrebíes en Bruselas para la intensificación de la concertación, el intercambio de puntos de vista y la evaluación de las posiciones de la UE sobre esta cuestión.
El arreglo de la crisis en Mali debe ser «global», estima la UMA
Los países de la Unión del Magreb Árabe (UMA) consideran que el arreglo de la crisis en Mali debe ser «global» y «no limitarse al aspecto militar», anunció el ministro libio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional, Mohamed Abdelaziz, el domingo en Rabat. Toda misión de la ONU en Mali «no debe limitarse al papel clásico de mantenimiento de la paz», sino que debe funcionar según una visión global para el arreglo de la crisis, en coordinación con la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), precisó el Sr. Abdelaziz durante una conferencia de prensa, al término del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UMA. La misión de la ONU está llamada sobre todo a proporcionar asistencia para la reconstrucción del Estado maliense y la realización de la transición democrática, a través de elecciones libres y transparentes y la renovación de las instituciones del Estado, hizo saber también el jefe de la diplomacia libia. En el mismo contexto, su homólogo mauritano, Hamadi Ould Hamadi, reveló que la 31ª sesión del Consejo desembocó en una posición armoniosa frente a la crisis maliense, de manera que se preserve la seguridad de este país.
Proveedor / Fuente : Mohamed Badrane, Aujourdhui.ma